sábado, 8 de enero de 2011

(R)evolución.

Si Dios, un cangrejo o sea quién sea el poderoso (e inteligentisimo) ingeniero del cuerpo humano, nos había dado dos piernas, será para andar. Qué tontuna tan obvia. Nuestro sistema rotuliano-bipiernal y más importante, frontal, nos está diciendo a gritos: ¡Ché, boluda, avanzá, avanzá!
Y heme aquí, torsionando mi tronco esquelético para mirar atrás: MAL.
Dolor cervical y neuronal como consecuencia. Te la ganaste, querida.
Así que ahora queda ir pa'lante. No más. No sirven excusas ni Voltarén Fortex.
Hagamos caso a la bendita ingeniería genética. ¿A quién sino? ¿A qué huelen los anticiclones?
Ya es sábado. Elvis está de mi lado.
Llegó el tiempo de las despedidas:
¡Tschüss, perdedor! Me cansé de ser tu minina. 
¡Ciao, heridas! Ya no os lamo más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario