Navidad. Compras, colas eternas, “aquí tiene su ticket, gracias”, comer hasta reventar, langostinos, litros de alcohol (8), grandes almacenes, papel de regalo, y otra vez su ticket de compra, “felicidad” (o eso dicen), cenas, comidas, desayunos, indigestiones varias, y más y más langostinos… Y cuando creías que las compras habían acabado… falsas rebajas, cuesta de enero, y empalmamos con San Valentín y el Día del Padre… Así, y tras una imparable cadena de alocados rituales navideños, cuando te das cuenta estás desayunándote el fatídico ticket de El Corte Inglés, y has envuelto en papel de regalo hasta los langostinos.
Y tras todo esto, ¿dónde caben los propósitos de año nuevo? Tan típicos como perder esos kilitos de más o dejar de fumar. Durarán probablemente mucho menos que esa bandeja de langostinos congelados que en el mes de julio aún siguen en tu nevera.
Por eso, ahora que hemos crecido, que hemos perdido cualquier ilusión, que montar el belén y comprar los regalos se convierte en el suplicio que cada 365 días nos toca soportar… quiero plantearme un 2011 mejor, o al menos diferente. Un 2011 en el que importen más los recuerdos que las fotos, lo vivido por uno mismo que “lo que le pasó a Fulanito”, las personas que los abrigos Carhartt que de aquí a un lustro (y si llega) tacharemos de demodé. Y puestos a tirar de tópicos utópicos, ¿porqué no?, vivir más el Ahora y vivirlo de verdad.
Madriz, a cuatro de enero de 2011 (o cómo caí en los libros de autoayuda)
Para mí que ésta chica apunta maneras.
ResponderEliminarDeberían concederla un cursito de éstos de ñoñería creativa y ale, a la calle. A vender Vestsellers (con V)
O a ganar un Nobel!
ResponderEliminar(O un novio)
ResponderEliminarPD. Un minuto de silencio pro Mati, el incansable viajero que un día me regaló una postal y la posibilidad de... ¿la libertad?
ResponderEliminar(¿Qué estará haciendo ahora? ¿Yendo a un MacDonald's?)
ResponderEliminarO McDoneld´s en su defecto
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