Decálogo para empezar un año no bisiesto con buen pie: (Lo siento, piratas)
1. Frótate los sobacos con un par de lechugas pasadas, mientras canturreas, al compás, uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril (en este momento te subes a una silla) (sin parar de frotar) y maldices a Fa, limones del caribe (apretando fuerte la lechuga hueca en la axila)
2. Compón una canción al organillo. Nómbrala "Piojos que te sacan los ojos" y súbela al Youtube y al Myspace 7,4 veces, en días consecutivos. Que salga una chancla voladora en el videoclip, por favor.
3. Hunde tus dedos en un saco de papayas, en la frutería. Pon cara de gustirrinín y finge tener unas cuantas piedras planas en los bolsillos. Después, repite conmigo: Bre-to-dó, como Totó
4. Équipate con una regla y de una vez por todas pon en evidencia a las malditas peluqueras que juran haberte cortado sólo un centímetro. Ah si? Pues ahora mismito voy a medir las puntas. (Cuidado a ver si van a barrer antes de tiempo) (Son gente rápida)
5. Busca un buen gimnasio por tu barrio. Pero uno bien bueno. Que tengan jacuzzi. Una vez abonada la primera mensualidad, duckies al agua. Gafas y gafos. Ya entre pises de vigoréxicos, tírate un gran pedo y huye sin decir ni cuak.
6. Besa el reflejo de tu nariz once veces, a las 12 del mediodía del primer martes y trece del año.
7. Arráncate tres pestañas (ojo derecho, ojo derecho, ojo izquierdo) y échalas al gazpacho de alguno de tus familiares. (También funciona con café) (olé) (que no Au lait)
8. Organiza una reunión de vecinos URGENTE ante el inminente peligro de un ataque RECquiano. (En 3D) ("Necesitamos un plaaaaaaaaaaaan") (Que cunda el pánico) (O que punda el cánico)
9. Cría renacuajos en el dispensador de agua de la oficina.
y... (por fin) (y a ser posible en rebajas) 10. Ves a IKEA y no te compres ¡NADA!
(Idiotas adictos a cumplir Decálogos con tal de no correr el riesgo de vivir...
No vaya a ser que por accidente comentan el GRAN error de ser felices)
Y ya sólo nos quedan 360.
Mierda,
mierda,
mierda,
mierda,
mierda,
mierda,
mierda.
¿Y ahora de dónde saco yo un organillo?
lo más estúpido que he leído en años
ResponderEliminarGracias por deleitarme con el humor propio del parvulario que tanto me chifla